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Leer en Internet es distinto que leer en papel. La lectura siempre ha sido un tiempo dedicado a la reflexión y el reposo pero la introducción de los textos en la red ha cambiado del todo ese concepto.

Cuando navegamos por Internet realizamos un rápido barrido visual de las páginas a las que entramos buscando elementos que nos llamen la atención.

Umberto Eco ya señaló que la lectura en la era digital ha supuesto una revolución como la de la invención de la imprenta de Gutenberg.*

La información que encontramos es abrumadora y por ello intentamos desechar lo que no nos llama tanto la atención.

Pero, al parecer, el lugar donde colocamos los distintos elementos en una página web pueden influirnos en su mayor visualización y posterior clic.

Este es un dato importante para las empresas que se dedican a la comunicación y que buscan maximizar el rendimiento de sus artículos y campañas de publicidad.

El ingeniero y gurú Jakob Nielsen apunta al patrón de lectura en F. En sus estudios de eyetracking, con técnicas de seguimiento ocular, observó que cuando leemos en Internet no lo hacemos de forma lineal como cuando leemos un libro, sino que la mirada realiza un escaneo en forma de F.

Esto implica que primero realizamos una lectura lineal en horizontal en la parte superior de la pantalla de izquierda a derecha; después, la mirada desciende a la línea inmediatamente inferior realizando un segundo movimiento en horizontal más corto, también de izquierda a derecha, y finalmente presta atención a la zona izquierda de la página.

Así, en digital se destierra la idea de que no necesariamente una imagen va a llamar más la atención que cualquier otra información de la página como sí ocurre en papel.

Sin embargo, el experto también habla de patrones de lectura en L invertida y en E. Por ello, titulares sugerentes, palabras en negrita, ladillos, tuits o vídeos insertados pueden ser igualmente claves.

Con ellos se ayuda al lector a seguir interesado en la página o el artículo en concreto que esté leyendo. Estos elementos pueden convertirse en su guía. El tiempo es oro más que nunca hoy en día y hay que lograr motivar al lector para que no abandone la navegación o la lectura de una información frente a la vasta oferta que ofrece la red.

¿Qué es un mapa de calor?

Realizar un estudio de cómo navega el usuario por tu web puede ofrecerte información valiosísima para organizar los elementos en tu página.

Este análisis llamado heat mapping o mapa de calor te da a conocer el comportamiento de los usuarios en tu web y sus patrones de lectura en pantalla mediante representaciones visuales de diferentes colores.

Los resultados se obtienen mediante un sistema de recogida de datos (movimientos del ratón por la página, detenciones, clic realizados…) que se traducen en un mapa de colores muy sencillo de interpretar.

En una escala cromática que va del rojo al azul, el heat mapping te muestra con el rojo las zonas de tu página donde el usuario se ha detenido durante más tiempo. Son las llamadas zonas calientes. Y con el azul es posible visualizar aquellas en las que ha prestado menos atención: las denominadas zonas frías.

Se trata, sin duda, de una interesante herramienta que implementará tu estrategia de marketing y te ayudará a decidir cuál va a ser la mejor arquitectura para tu web.





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